Aunque seria entupido comparar Badajoz con esa impersonalidad que parece haber en Nueva York, creo que a mayor o menos escala los problemas siempre son los mismos. Cuando era más pequeña vi un par de capítulos de la serie Sexo en Nueva York. En aquella época me parecía una serie descocada que nada tenia que ver con la realidad. Actualmente vuelven a ponerla en la tele, y tras volver a ver algunos capítulos me parece que quizás no se alejan tanto de la realidad como yo creía, salvando claro, la inevitable exageración que hay en la televisión. Cojamos por ejemplo alguna frase de la serie (o quizás sean de la película o del libro)
Después de todo, los ordenadores se rompen y las relaciones se terminan.
Lo mejor que podemos hacer es reiniciar y respirar.
Tantos caminos, tantos desvíos, tantas opciones, tantos errores...
BIENVENIDA A LA ERA DE LA PERDIDA DE LA INOCENCIA
Nadie desayuna con diamantes y nadie vive romances inolvidables...
La Era de la Perdida de la Inocencia, es curioso, la mayoría de nosotros ya ni siquiera le encontramos sentido a esa palabra. Aunque viendo la sociedad en la que vivimos, constantemente me pregunto si podríamos permitirnos ser inocentes, sobre todo si hablamos de amor. Porque es verdad, que ya no hay grandes historias de amor, puede haber historias bonitas, pero no es lo mismo. Ya casi no quedan amores capaces de superarlo todo, nos rendimos casi siempre ante la primera incomodidad que aparece en nuestro camino. Somos orgullosos, caprichosos y egoístas y eso hace que nos carguemos muchas historias. ¿Cuántas veces habéis echado de menos a alguien, solo cuando creíais haberlo perdido? Nos gusta el juego, es la verdad. Y jugamos porque preferimos eso a que jueguen con nosotros mientras inocentemente confiamos en alguien, lo que me lleva a la siguiente frase. La cual por cierto, cachondeos aparte, habré dicho un millón de veces:
-Voy a hacerlo. Voy a convertirme en una zorra.
La miramos y nos echamos a reír.
-¿Qué ocurre?- preguntó.
-Que ya lo eres.
Aunque se que no es una excusa valida apoyarse en el comportamiento de los demás cuando hacemos cierto tipo de cosas, casi todos lo hacemos, así que no quiero discursos de moralidad por este párrafo. Esta frase, que bien puede servir con otra palabra para los hombres, solemos decirla siempre cuando hemos confiado en alguien y como recompensa a jugado con nosotras. Nos prometemos no volver a dejar que nos utilicen, ser nosotras las que controlen las reglas del juego. “Es mejor utilizar, antes de que te utilicen” cuantas veces habré escuchado esa frase. Y aunque digamos que vamos a ser unas zorras después de que nos lastimen, le verdad es que de alguna manera ya lo somos, todas y todos. Desde pequeños nos meten esa maldita frase en la cabeza, aunque no con esas palabras claro. Y de hay surge en todos los ámbitos de nuestra vida, la competitividad, la alineación y ese ansia casi comprensible porque no nos afecten los actos de los demás.
Relog
miércoles, 29 de febrero de 2012
LA DUDA
Se detuvo un momento antes de llamar al timbre. Estaba nerviosa, muy nerviosa, no estaba segura de lo que iba a hacer. “mierda, ¿Qué numero era?”: Busco el un papel en el bolsillo, lo había apuntado por si se le olvidaba. Sabía que se le iba a olvidar.
Piiii….
-¿si?
- Soy yo
La puerta se abrió, entro deprisa. Presionó una y otra vez el botón del ascensor ansiosa. “imposible, se va a dar cuenta, estoy hecha un flan”
Mientras subía en el ascensor intento colocarse un poco. Cerro los ojos e intento tranquilizarse. “no pasa, todo saldrá bien” Pero sabia que no se le daba bien lanzarse. “y si quiere vengarse por las veces que no me atreví a llegar hará aquí?” No le extrañaba nada que el chico pensase que se reía de el, otras veces se habían planteado llegar a esto y siempre se echaba para atrás.
Sin darse cuenta, había salido ya del ascensor y estaba frente al la puerta. Llamó al timbre, intentó parecer decidida. Sonó el chasquido de la puerta y empezó a abrirse………
Se quedó en blanco. Se oyó a si misma decir.
¿Ahora si quieres jugar conmigo?
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