No se que pasa, no recuerdo como e llegado aquí, ni tampoco se donde estoy exactamente. Observo la situación, estoy completamente desnuda y alguien me ha atado las muñecas. La habitación esta casi a oscuras, la única luz que hay procede de un pequeño tragaluz y cae directamente sobre mi cuerpo desnudo. No puedo ver nada mas allá de la cama sobre la que estoy tumbada, pero se que ay alguien mas en la habitación, oigo una respiración excitada.
Estoy mas tranquila de lo q pensaba, no tengo miedo aunque se que debería tenerlo. Sin embargo si estoy un poco nerviosa, el silencio parece interminable y el tiempo solo es marcado x la espiración agitada q proviene del otro extremo de la habitación. Veo a alguien salir de las sombras. Al acercarse a mi puedo ver su cuerpo también desnudo. Se quien es, esta lo suficientemente cerca para verle la cara y que puedo decir....entre nosotros sobran las palabras.
Ahora si que estoy nerviosa, excitada mas bien. Es extraño, después de todo lo q ha pasado, estoy a su merced, me a traído contra mi voluntad y si embargo mi cuerpo no me deja oponer resistencia.
Se inclina despacio sobre mi cuello para sentir mi olor. Deja que mi familiar fragancia de coco inunde todos sus sentidos, y sin poder contenerse besa mi cuello ferozmente. Ya es tarde, estoy atrapada y no deseo salir. Con apenas un suave roce de sus labios empieza a acariciar todo mi cuerpo, apenas me toca pero yo noto como mi piel arde bajo sus labios.
Cuando me mira veo en sus ojos pasión, una pasión contenida durante mucho tiempo q esta a punto de estallar. Yo siento lo mismo, ya soy parte de este juego, no puedo evitar dejarme llevar. Nos fundimos entonces en un largo beso, tan intenso q en l nos decimos todo lo guardado durante tanto tiempo, tan tierno que en el nos perdonamos todo el daño causado....
Apenas dos centímetros separan nuestros cuerpos, pero en ese escaso espacio puede palparse una pasión y una excitación infinitas. Como si se hubiese detenido el tiempo sentimos la tensión que generan nuestros cuerpos tan próximos, casi si poder soportarlo, asta que todo estalla en una mezcla de pasión irrefrenable y violenta. Nuestros cuerpos son fuego puro, cada contacto quema y excita asta el extremo.
Y así nuestra consciencia se va perdiendo en el placer………………………………………….

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